La Colonia
En 1956 los hermanos gemelos Carlos y Felipe Mántica Abaunza abrieron lo que entonces fue el primer supermercado del país bajo el slogan, "Todo bajo un mismo techo". Al principio los clientes principales del supermercado eran de Colonia Mántica, el reparto del cual proviene el nombre "La Colonia." Sin embargo, el supermercado progresó de forma impresionante, creciendo tres veces en dos años.



La Colonia no solo fue innovador en ser el primer supermercado en Nicaragua: también introdujo por primera vez el concepto de autoservicio, y al momento de su apertura era uno de solo tres lugares en Nicaragua en tener aire acondicionado. Al principio, tuvo que superar las costumbres del pueblo nicaragüense en relación al autoservicio, pues solo conocían los mercados y temían entrar al aire acondicionado. De igual forma, los proveedores no entregaban las mercancías, creyendo que podían enfermarse. Como no existían artículos pre-empacados, los gemelos Mántica abrieron su propia fábrica empacadora para empacar por si mismos granos básicos, el azúcar, el café, y la sal. Además de estos obstáculos, La Colonia experimentó repetidamente situaciones difíciles y tuvo que funcionar en momentos de crisis. Para los años ochenta, La Colonia ya había sufrido veinte saqueos, incluyendo los resultantes del terremoto de 1972 y de los años de insurrección guerrillera. A pesar de haber pasado por una de las etapas más difíciles para el comercio en Nicaragua, La Colonia logró resurgir como uno de los negocios de mayor crecimiento para convertirse en la cadena de supermercados más exitosa que ha existido en Nicaragua.



En la década de los noventa, La Colonia reabrió sus puertas y abrió cinco sucursales en cinco años. En la actualidad, cuenta con trece establecimientos en todas las zonas de Managua además de Granada, Matagalpa y Chinandega, dando empleo a un promedio de 90 empleados por sucursal.

La Colonia ofrece a sus clientes no solo una inmensa variedad de productos alimenticios y del hogar, sino que cuenta también con un amplio departamento de ropa, su propia panadería, comida rápida, y ha emitido una tarjeta de crédito de la empresa para beneficiar a sus clientes. La Colonia se ha expandido geográficamente, asegurando su éxito en un país donde no existe expansión de consumo, pero su verdadero éxito se debe a lo que describió Carlos Mántica en una entrevista: "Se debe empezar en pequeño, crecer conociendo el negocio a todos niveles, atentos siempre a lo que el público quiere y necesita para dárselo con toda nuestra capacidad y encomendarlo todo a Dios, lo que quizás es lo más importante."

CASA MANTICA S.A. © 2011 Todos los derechos reservados | Diseño Web